El atleta vitoriano, campeón de Europa y del mundo de maratón y Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, completó las tres etapas por el desierto marroquí en un tiempo total de 4:24:54. El exciclista Joseba Beloki acabó cuarto con 4:40:38.
VAMOS A CORRER. El atleta español Martín Fiz se ha hecho con el triunfo en la cuarta edición de la Desert Run, celebrada entre los pasados 11 y 13 de octubre. Fiz, que participaba por primera vez en la prueba, ha sido el dominador absoluto en las tres etapas: 1:04:16 en los 15km del primer día, 1:24:48 en los 21km del segundo día y 1:55:50 en los últimos 26 kilómetros. Por su parte, Joseba Beloki disputó hasta el final el tercer puesto, con unos tiempos de 1:13:51, 1:30:58 y 1:55:49 en cada una de las tres etapas. En total, han participado 93 corredores, de los que 75 lograron terminar la carrera.
Presencia del equipo Corre 1km+
La prueba era también la primera en la que participaba el equipo Corre por 1 kilómetro más (Corre 1km+), una iniciativa del Banco Santander y Cruz Roja y capitaneada por el propio Martín Fiz. Con este programa, por cada uno de los kilómetros que corra el equipo se destinarán 6 euros a la campaña “Ahora más que nunca”, con la que Cruz Roja ayuda a los españoles que más están sufriendo con la crisis. La Desert Run ha sido la primera de las pruebas extremas en las que participará el equipo, cuya actividad se extenderá hasta el Maratón des Sables, que se disputará en Marruecos el próximo mes de abril.
Tres duras etapas
La Desert Run, organizada por MotorPress Ibérica, es una carrera que se disputa en tres etapas: 15 kilómetros, 21km y 26km a lo largo del desierto marroquí, bajo unas temperaturas siempre superiores a los 30 grados. Las dunas, los tramos de desnivel y las pistas de arena añaden dificultad a la prueba, que en su mayoría discurre por pistas anchas y meseta desértica.
Algunos de los puntos emblemáticos por los que transcurre la carrera son Merzouga, Kasbah Tombouctou o Erg Chebi, donde tiene establecida la meta. Además de la carrera, corredores y acompañantes han podido disfrutar de actividades complementarias para conocer el país, tales como excursiones, paseos en dromedarios y comidas típicas de la zona como el menchui, además del alojamiento en haimas y las bellas salidas y puestas de sol de las que permite disfrutar el desierto.
Prueba solidaria
Además del carácter deportivo de la prueba, la Desert Run es un evento solidario: todos los participantes llevaron material deportivo para donarlo a las escuelas de Erfoud. De esta manera se cumple uno de los objetivos de la carrera: hacer del deporte algo más que una competición y contribuir a que los más pequeños lleven una vida saludable.
Foto: Nacho Cembellín / Motorpress Ibérica.


